Hola, soy Juan, tengo 34 años, vivo solo y, para ser honesto, lo mío nunca fue la cocina. Siempre he trabajado tiempo completo, salgo tarde y llego con cero energía como para ponerme a picar cebolla o seguir una receta con 18 pasos. Durante años viví a punta de arroz, huevos revueltos (a veces quemados), y el clásico atún con galletas. Gourmet no era. 😅
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Un día haciendo mercado, vi en la góndola la Pasta de Ajo Delika. Me llamó la atención porque decía “listo para usar” y pensé: ‘esto me puede salvar’. Esa noche tenía unas papas criollas olvidadas en la nevera, las partí, les puse un poquito de esa pasta con mantequilla y al horno… ¡qué locura! Ahí supe que esto era otra cosa.
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Después me animé con la Pasta de Pimentón, que tiene un sabor súper sabroso y le da un color increíble a todo. La usé en un salteado con pechuga y verduras congeladas, de esos que uno prepara sin muchas ganas… pero quedó como si supiera lo que hacía. Empecé a agarrarle gusto a cocinar, sin complicarme, sin tutoriales eternos.
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Y ni hablar de la Vinagreta Delika, que ahora no falta en mi refri. La uso en ensaladas, para marinar carne, o hasta para darle sabor a un arroz simple. No sé si soy chef todavía, pero al menos ya no me da pena invitar a alguien a comer a la casa.
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Delika me enseñó que uno no necesita saber de cocina para comer sabroso. Solo hace falta tener ganas… y un par de sus productos a la mano. Así que gracias, porque de verdad me cambiaron el ritmo de la semana.
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— Juan A., Medellín. Uno más del #TeamDelika 😎🍴


