Todos hemos pasado por ahí: abres la nevera, ves una pechuga de pollo y piensas… “otra vez lo mismo”. Pero aquí es donde entra en juego la magia de la Salsa Teriyaki DELIKA. Esa que convierte lo rutinario en wow, lo seco en jugoso, y lo simple en un plato digno de restaurante.
¿Quieres transformar esa pechuga aburrida en una receta que te pidan repetir? Aquí va el paso a paso:
1. Córtala en tiras o en cubos
Esto ayuda a que la cocción sea rápida y uniforme. Además, permite que la salsa penetre mejor.
2. Dóralas en sartén
Con un poco de aceite y fuego medio-alto, cocina las tiras hasta que estén doradas por fuera y bien cocidas por dentro.
3. Agrega generosamente Salsa Teriyaki DELIKA
Aquí sucede la magia: la salsa comienza a caramelizarse, se pega a cada pedazo de pollo y lo llena de sabor dulce y salado, con ese toque oriental que abre el apetito.
4. Opcional pero poderoso: acompaña como un pro
- Con arroz blanco o integral
- Sobre noodles o pasta asiática
- En un bowl con vegetales salteados
- En wraps, tacos o pan pita
- ¡O incluso sobre una pizza casera!
5. Finaliza con toppings
Unas semillas de sésamo, cebollín picado o unas gotas de limón elevan aún más la experiencia.
Con DELIKA, lo difícil es volver a comer la pechuga sin ella.
Hazlo fácil. Hazlo sabroso.
Hazlo con DELIKA.


